Buscar

3 de septiembre de 2015

La Pampa Burger and Ribs: el express de la carne argentina


Hay cosas que me gusta hacer, como llorar y comer al mismo tiempo.  Es que llorar con la boca abierta, mientras te "callas" el llanto con un hamburguesa, a mí, me alivia. Tuve un comienzo de semana para el orto, y me hubiera gustado ir a La Pampa Burger y comerme una hamburguesa Recoleta mientras lloraba a mares. 

La Pampa Burger and Ribs es una de mis hamburgueserías (que palabra fea) preferida, voy por lo menos una vez por mes, y fue el lugar donde mis antiguos compañeros de oficina me celebraron el cumple y mi último día de trabajo. Ellos saben que amo todo lo que me  transporte a Argentina.   La Pampa Burger es una especie de spin-off de la Pampa, un lugar especializado en cortes y parrilla gaucha. 

1 de agosto de 2015

Olé-Olé: El chef rockstar



Descubrir un balcón con el techo tapizado de verde y luces hace que, inevitablemente, quieras subir ahí a pasar la tarde. Esa es la primera imagen que te brinda Olé-Olé, un restaurante de comida española en la Vía Primavera.  La segunda imagen que te queda en la mente es la de su dueño (creo que lo es), un chico de baja estatura con gafas de aumento marca Versace, pantalón tipo uniforme de odontólogo con un estampado infantil,  unas - las ya tradicionales- crocs que usan los cocineros y un look capilar adolescente. 

El cocinero súper buena onda y  con un acento españolisímo,  te pide que lo dejes sentarse a tu lado para narrar paso a paso el menú. Es una estrategia que hace sentir a los clientes importantes, pero yo no sé si tanta información desplegada, verbalmente, confunda en vez de ayudar a la hora de elegir un plato y miren que yo me precio de tener una memoria prodigiosa. 



25 de julio de 2015

La Fournée: alta panadería



Gracias a que crecí viendo tantas películas extranjeras, imaginaba de niña, que cuando grande (no más de 25 años, después me parecía que uno entraba a la etapa senil) iba a ir por una calle, una tarde de invierno  con  árboles sin hojas  y, sosteniendo en una mano, una bolsa de papel de donde sobresalía un pan gigante. En mi imaginación del futuro, iba rumbo a mi apartamento de soltera y el frío sobre mi cara no podía si no esquivarlo con la bolsa de pan. En ese entonces no había conectado la realidad de que vivía en un país tropical, donde no iba llegar el invierno después del otoño y que el pan era en bolitas, se llamaba pan tema y viene en bolsa plástica.

Todo este preámbulo para que tengan una idea de la felicidad que sentí cuando Ana María Corena me habló de la panadería francesa La Fournée, en el segundo parque de Laureles. Allí el espacio físico está destinado para las baguettes, los panes de romero y los croissant de chocolate y almendras. No hay mesas. Compras y llevas y, puedes irte en plena primavera - verano, con tu bolsa de papel y tu baguette  que te ayuda a cubrirte del sol. 

20 de julio de 2015

Comida peruana: Guido Gallia abre escuela en Medellín


Una cocina profesional no es un lugar idílico, hay calor contado en grados centígrados; una voz que se alza por encima de las demás dando órdenes,  ollas y sartenes en ebullición y cuchillos danzando. Es un lugar tan serio como un quirófano, el margen de error debe ser mínimo porque aunque se trata de comida, sabes que ningún cliente quiere ser el plato del error. 

Fui invitada a una clase magistral con del chef  peruano Guido Gallia, que abrió hace poco su centro culinario en Medellín, y como suelo hacer con muchas cosas de las que hago, convertí esa invitación en algo bizarro, al mezclar la clase que yo quería con la que había elegido Ana María (La maldición Ruiz). Ella me había advertido que no estaría en ninguna clase donde se picara cebolla o se manipulara pescado. La convencí de acompañarme, pero con su limitación hacia algunos ingredientes, terminamos sentadas al fondo del salón, viendo como más de 20 personas se maravillaban con todo lo que preparaba Guido Gallia.