Buscar

28 de junio de 2015

Nos vamos a conocer en Malevo


Leer sobre comida tiene un limite, hay que ir a la acción, por eso volvemos con nuestros encuentros de Manteles a Cuadros este miércoles 1 de julio a las 7.30 p.m.  No es una logia, no se piden donaciones y mucho menos se cocina. Es un espacio trazado en el tiempo para que un grupo de gente que se conoce o que tiene seis grados de separación, se junte en una mesa y vivan algo que aman hacer: degustar la comida.

Yo soy la que está detrás del computador escribiendo, pero sé que hay muchos de ustedes que leen  y se identifican con algunas anécdotas en ciertos restaurantes. A veces cuesta dejar el comentario acá porque no es un plataforma amigable que digamos, otras veces, preferimos el anonimato, entonces está bueno que nos veamos y celebremos el placer de comer. 

17 de junio de 2015

Horror: viene gente a casa


Tanto pensar en como tenía que ser el comedor, el sofá de tres puestos, la vajilla de seis, la cocina integrada a la sala- comedor; todo porque estaría bueno recibir familia y amigos y, cuando está todo listo, aparece la fobia. ¿Existe el miedo enfermizo a atender visitas?

¿Habrá algunos de ustedes qué como yo se abruma cuando tienen que atender gente en casa, y más cuando estos creen, erróneamente, que tu cocinas como los dioses?. Me gusta recibir gente pero temo no cumplir como anfitriona y eso me genera un remolino en el centro del estómago, entonces he encontrado una solución a mitad de camino para no perderme de estas agradables compañías. Hay restaurantes de precio promedio que al que podés pedir a domicilio y sacarte esa angustia pre reunión.

12 de junio de 2015

Nueva York: última parte

Acá la tercera  y última entrega de Nueva York. Esto arranca en una cadena de comida mexicana en Manhattan, después les sugiero un programón (cruzar Manhattan  hasta Brooklyn por el famoso puente y parar a comer en Dumbo Park).  La última propuesta es comer en un restó con una vista perfecta del skyline de Manhattan y su Empire State, desde Long Island.

Este es Nueva York y el agite de la ciudad te incita a vivir a su ritmo y,  si no fluyes, sales atropellado, hasta con una respuestas, como le pasó a una mujer que, en un carro de perros calientes en Wall Street, preguntó si había más opciones de salsa aparte de la de tomate y mostaza.  El tipo que atendía la miró con cara de ¿acaso eres idiota? y la despachó, luego hizo catarsis con nosotros: -men, this is America. interpretación: en América no hay tiempo de remilgos, compras lo que hay, pagas y te vas. 

7 de junio de 2015

Restaurante Malevo: mi portal a Narnia


Hay escenas de tu vida que vienen con iluminación, sonido ambiente y banda sonora. Las rebobinas una y otra vez como si se tratara de tu momento protagónico en el cine. La más reciente de las escenas rutilantes de mi vida sucedió en el restaurante Malevo.  Caía una lluvia delgada, abundante e insistente,  nos bajábamos de un taxi donde el conductor intentó, a través de un cd, convencernos que se venía el juicio final y que este diluvio era el principio del fin.  

Malevo es una casita, como esas que uno dibujaba en el kínder, pintada de blanco y bordeada por focos amarillos pequeños. Eran las 7 en punto de la noche y el lugar estaba solo. Cuando puse un pie dentro de la casa, me recibió la voz de Adriana Varela, que con un fondo de bandoniones, cantaba: Te morías por volver con la frente marchita, cantaba Gardel.  Se me estrujó el alma, fue como si al abrir la puerta para bajarme de aquel  taxi hubiera cruzado a Narnia,  a lo para mí es Narnia: Buenos Aires, Argentina. 

El piso en mosaico, las mesas y las sillas en madera oscura y rústica; la lluvia, los mates exhibidos, el mesero que se acercaba con su acento. Estaba geográficamente en el barrio Manila, pero a la vez en Argentina. 

2 de junio de 2015

Nueva York: segunda parte


Dos cuadras llenas de restaurantes pequeños de distintas nacionalidades con menú fijo y precios bajos en pleno Manhattan,  una repostería famosa por sus cupcakes y por una serie de televisión y un restaurante con una de las vistas más increíbles sobre Columbus Circle, hacen parte de esta segunda entrega de Nueva York.

Como les conté en  la primera parte es imposible comer mal en NYC , a no ser de que sea una elección personal o que no estén dispuesto a moverse de Times Square.  Tampoco hay que tener un presupuesto desorbitante, un turista promedio, puede en Nueva York, probar diferentes cocinas del mundo sin que se le vaya el cupo completo de la tarjeta de crédito en esto.